La historia de Botalum comienza en Pavón Arriba, en el seno de Campagnaro Hnos, donde Fernando Campagnaro —impulsado por la inquietud de mejorar la performance de los equipos— decidió desafiar los estándares convencionales.
Con la experiencia de Orfelio, reconocido pionero en la creación de la primera pulverizadora automotriz de cuatro ruedas, la familia logró materializar una innovación sin precedentes. Tras rigurosas pruebas a campo y la colaboración del Ing. Esteban Ribotta, el proyecto escaló hasta convertirse en una realidad global.
Lo que comenzó como una invención familiar, hoy es una firma consolidada que exporta tecnología a países como Bolivia y Uruguay, impulsados por la eficiencia y la mejora continua.